Caza Internacional    
Viaje a Guinea Bissau
Imagen Asociada

 

  La salida fue el viernes día 20 de febrero de 2009. Salimos mi mujer Ana y yo por la tarde desde Cáceres, dirección Lisboa, vuelo directo con TAP de 4 horas.

 

  Llegada al Parking de larga estancia, recogida de billetes y facturación de las maletas, rifle, escopeta y caja de balas. Estos tres últimos eran los que más me preocupaban, pero tardamos como 5 minutos, sin problemas ninguno ni sobretasa. Después de algún problemilla con viajeros que llevaban exceso de equipaje y no lo querían facturar, por fin salimos camino de nuestro destino.

 

  Llegada a Bissau donde nos está esperando Mark y Mamadú, amigo de los dueños y uno de los responsables del Hotel respectivamente. Recogida de equipaje y salida al Hotel. En las afueras del Aeropuerto nos está esperando Gamal, nuestro cazador profesional. No se ve un alma en la carretera, tardamos unos 30-35 minutos por una carretera bastante buena, con pinchazo y cambio de rueda incluido. A la llegada nos está esperando un desayuno con chorizo, queso, mantequilla, pan y café. Gamal nos propone desayunar e irnos al cuarto a descansar. Pedro y Sonia, el otro matrimonio que nos acompaña en esta aventura acepta de buen grado irse a dormir. Yo sin embargo le contesto, y esta frase quedaría para el resto de jornadas presente, “que yo había venido a Guinea Bissau a cazar, que ya descansaría cuando llegase a España”. El cazador profesional, con la cara un poco desencajada accede y no hemos terminado de desayunar cuando ya vamos camino de la zona de caza.

 

  Nos alejamos unos 30 kilómetros del Hotel, con 5 de camino, un camino estrecho, con plantas arbustivas y con un pasto de una caña ancha de medio centímetro y unos 2 metros de altura. Esta orografía se repite a lo largo de todo el país. El camino nos llevó a una “Tabanca” (pequeño poblado con 3-4 casas hechas con ladrillos de adobe y techo de pasto). Nos bajamos del coche y andamos por una “verea” que termina en un arrozal, que me recuerda los rastrojos de trigo que tan querenciosos son para nuestra querida tórtola.

 

  Nos adentramos unos 200 metros en el arrozal, pero siempre a la linde de la selva. Abrimos la primera caja de cartuchos y mientras cargo zigzag, se cuela la primera tórtola, me caguen la p…. (Todavía hoy me acuerdo de esa primera tórtola que no pude tirar, a pesar de las cientos que he matado, como somos). En el puesto me acompañan Ana, Foresta (que es el forestal que envía el gobierno guineano) y Vaio (mi secretario). Al momento pasa una paloma, un tiro un poco largo y al suelo, esto “está chupao” me dije. Ahora empiezan a entrar tórtolas, pun, pun pun, pun, pun pun pun, 8 o 10 tiros tengo que pegar para poder tumbar la primera. Cual es mi sorpresa cuando al recogerla veo que es igual que la nuestra, es la Ibérica. Nosotros vimos 4 tipos de tórtolas, la nuestra, una muy similar, otra pequeña que es dificilísima abatir por su vuelo rapidísimo y zigzageante. Por último existe otro tipo de tamaño normal pero con la cola más larga. Esta última característica hacía que no la identificase bien como tórtola y cuando me quería dar cuenta ya se había pasado. Resultado de la tirada de mañana 8 cajas de cartuchos para un total de 41 tórtolas y palomas. De camino al coche vimos en un árbol 2 palomas verdes, y aunque pude tirarles al levantarse se taparon con los árboles y no pudimos abatirlas para verlas de cerca, otra vez será.  Todavía no se había acabado la jornada cinegética de la mañana. Desde el coche el cazador profesional vió un bando de perdices, paro, le entramos y pudimos abatir 2 de las 3 que tenía el bando. Esta perdiz es como la codorniz nuestra pero del tamaño de la perdiz. Llegada al hotel y un merecido descanso.

  Por la tarde paramos de camino al cazadero, en un árbol querencioso de la paloma verde, “cedo” el acercamiento a Pedro ya que todavía no ha pegado ningún tiro. Cuando están a punto de salir las palomas del árbol, aparecen dos palomas como un rayo a posarse al mismo y consigue hacerse con las dos. Son preciosas, completamente verdes y con las patas amarillas, parecen más un loro que una paloma, aunque realmente si es una de las 308 especies de la familia columbidae. Vamos a cazar a otro rastrojo de arroz que tiene una charca de agua en el centro que es muy querenciosa. Yo me pego a la linde del rastrojo y Pedro se queda en la charca, a última hora abatimos casi de manera accidental 3 gangas que nos dio pie a un tipo de  caza apasionante que relataré un poco más adelante. Pedro consiguió abatir la difícil perdiz de Piedra de camino al coche.

 

  La mañana siguiente estuvo floja, pero por la tarde nos desquitamos. Influyo mucho el cambio de cartucho que le solicitamos y pasamos de 28 a 32 gramos. Fuimos a un sitio bastante lejos, bueno, más que lejos, se hacía lejos por el mal estado de la carretera, un bache continuo. Llegamos bastante tarde pero fue un tiroteo incesante, un cajón de cartuchos, para un total de 238 pájaros cobrados entre Pedro y yo. Hubo ratos que no se podía tocar el caño de la escopeta, mi secretario Vaio, Foresta y 3 secretarios accidentales del lugar no daban abasto a recoger las aves abatidas. Un espectáculo.

 

  Al día siguiente abatimos 232 aves entre mañana y tarde, a lo que hay que sumar un doblete de perdiz que conseguí quitarle a un bando de 4.

 

  El día 24 fuimos a pescar. Madrugamos y salimos a las 5.30. Llegamos a Cacheu y salimos en un barco de unos 6 metros de largo. Estuvimos pescando unas 4 horas y cogimos unos 45-50 peces de lo más variopinto. El más curioso fue el pez llamado “Manuel Carrallo”, que cuando lo vas a coger empieza a hablar, literalmente, y el susto que te mete es como quieras. Una vez llegamos a puerto, comimos en un restaurante local, entre otras delicias, gacela y duiker, el segundo sobre todo estaba riquísimo, tenía un cierto sabor a cabrito.

 

  El día 25 por la mañana fuimos a las tórtolas y por la tarde a los patos y en particular al Pato Serón. Un ave, que sin cabeza, despellejado y sin tripas llega a pesar casi 10 kilos. No tuvimos suerte y nos tuvimos que conformar con un ramillete de palomas que entraban a saciar su sed al pequeño rió donde esperamos sin éxitos a los patos.

 

  El día 26 me levanté a las 2.00 de la mañana para intentar abatir un facochero. Un cazador local de una “Tabanca” situada a unos 60 kilómetros, más haya de Massoa, tenía localizado una piara de este cerdoso, que tenía un valle levantado de una punta a la otra. La única condición que nos puso es llegar antes de que amaneciera. Y así hicimos, presentándonos en el lugar a las 4.30 horas. Todo el pueblo se levantó a saludarnos, desde niños a los más mayores. Hay que ver lo amable que son estas personas. Si te pueden echar una mano te la echan.

 

  Por fin llegó nuestro cazador local y salimos andando camino de lo que luego resultaron ser bañas de tierra seca. Había mucha pista de faco, huellas, hozaduras y las mencionadas bañas, recorrimos todo el valle e hicimos una pequeña espera encima de un árbol caído. La verdad es que me llevé una desilusión grande, porque las opciones de abatir un facochero tal y como procedimos era muy difícil. 5 personas en mitad de la noche andando, hacíamos más ruido que un elefante en una cacharrería.

 

  Vuelta a la Tabanca, donde nos espera otro cazador para hacer un pequeño rececho, con 2 horas andando por la selva. Una de las veces, bien pensé que tiraba, llevábamos un rato viendo huella fresca de faco y alguna “picaina” cuando de repente mi guía se quedó parado, tal cual muestra de nuestros queridos perdigueros de burgos, hacia una zona con un pasto más alto y tupido, pero limpio en los alrededores. Ya veía los colmillos del faco en mi salón, al lado de mis mejores trofeos de la Sierra de San Pedro. De repente con un escándalo estrepitoso se levanta chillando gra, gra, gra, gra, gra… un bando de unas 40 gallinas de guinea. Solo este momento de tensión y el espectáculo de ver volar esta gallinácea ya ha merecido el duro madrugón.

 

  Llegamos de nuevo al coche y nos está esperando otro cazador local. Después de hablar largo y tendido con Gamal, este me cuenta, que esta mañana, este cazador ha tenido delante a dos facocheros, pero que no los ha tirado por que el es musulman y no lo pueden comer. Gamal organiza una pequeña batida, pero con el inconveniente de que me tengo que subir a un árbol. Pues por mi que no sea y se dispone todo. Nos colocamos mientras un grupo de batidores se dispone a batir la selva. Ya digo que esta gente es super amable y se volcaron con nosotros. De camino al puesto/árbol, veo un macaco muerto en un árbol y rápidamente caigo que los monos si lo pueden comer los musulmanes. Andamos como 30 minutos entre la selva, pasando mucho calor (ya eran sobre las 12.00) y por fin llegamos al árbol, al cual me ayudó a subir Vaio, sin el cual hubiese sido imposible, ya que es un árbol fino y liso y no tiene la primera rama hasta bastante altura. Comenzó la batida y al poco rato oí una ligera carrera que nos paso a la derecha, a unos 40 metros. Luego nos enteramos que eran los 2 facos. QUE CERCA ESTUVISTEIS CANALLAS. Agradecimientos a todos los participante y salida al Hotel, que tenemos que llegar a tiempo de tirar las tórtolas de tarde.

 

  La comida estuvo amenizada con unas ostras riquísimas. Malamente comí y nos fuimos a tirar las tórtolas.

 

  El día 26 tuvo uno de esos momentos por los que aun sigo cazando. La caza siempre te da sorpresas. Estando puestos en una llanura con mucha agua, esperando que empezasen a entrar las palomas y las tórtolas a saciar su sed, con un cierto aire melancólico, pensando que en 24 horas saldríamos camino de España, absorto en todos estos pensamientos, de repente Vaio me empezó a gritar “TARRA TARRA, TARRA TARRA”. Miré hacia arriba y vi una impresionante Avutarda, pensé que con un perdigón de 7 ½ no le haría ni cosquillas, pero tras la detonación cayó hecha una pelota y el ego del cazador que suscribe se manifestaba por todo el valle gritando “TARRA TARRA, TARRA TARRA” un momento de emoción que solo lo puede comprender un cazador. El día 27 mi compañero de andanzas en Guinea Bissau consiguió abatir otra “Tarra” que culminó en cierta medida el viaje de caza. Anteriormente había tirado el famoso pato serón, que si hubiese sido Español se hubiera llamado pato Jumbo, porque es de dimensiones parecidas. Madre mía que ave más grande, le tiró tres tiros taun, taun, taun, y no varió ni el rumbo, miró hacia abajo con indiferencia absoluta y siguió su ritmo, otros 2 tiros del cazador profesional y sin inmutarse. Un espectáculo.

 

  Del día 26 y 27 además destaco las esperas que hacíamos a las gangas a última hora de la tarde entre dos luces. Es algo precioso. Es una avecilla poco más grande que la perdiz de un color oro brillante precioso. El macho es más exótico con un anillo blanco en el pecho y otro en la cabeza sobre el pico. En las zonas con agua limpia, no embarrada, una vez que las tórtolas y palomas dejan de entrar hay 10-15 minutos que las gangas aprovechan para entrar a beber y en las que aun se puede ver un poco. Es excitante oír “gri gri gri, gri gri gri”, y distinguir la silueta de 1, 3, 7 ó hasta 11 gangas zigzagueando al estilo de una becada. Son unos minutos intensos que conforman la guinda de la jornada de caza.

 

  En total estos 6 días de caza (uno fue de pesca), hemos abatido 20 gangas, 10 perdices, 2 avutardas, multitud de palomas verdes y cientos de tórtolas y palomas.

 

  Nos despedimos con una cena de gourmet: Ostras, langostinos tigres a la brasa, barbo braseado y guiso de avutarda, regado con el mejor champán. Todo ello con danzas tradicionales en directo.

 

  Quiero agradecer a Luis, Pedro, Sonia, Joaquín, Mark, Gamal, Mamadú, Alfredo, Vaio, Foresta, Morto, por supuesto a mi mujer Ana que me acompañó en esta aventura y siempre me apoya y a muchos más amigos que dejamos allí, el poder haber pasado estos días de caza, en el extranjero, pero sin sentirse extraño, con tanta calidad. Creo que los que nos gusta la caza deberíamos al menos hacer un viaje cinegético anual, que nos permita abrir miras y perspectivas, y por supuesto disfrutar de nuestra pasión, PASIÓN POR LA CAZA.

 
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Tórtolas en Guinea Bissau
Imagen Asociada

  OFERTA 999 €

PROGRAMA DE 8 DÍAS DE CAZA COMBINADA MAYOR Y MENOR  EN GUINEA BISSAU

  OFERTA 999 €

 

INFORMACIÓN:
 
País situado en el noroeste de África, está formada en su mayor parte por una ancha llanura costera que se eleva paulatinamente hacia el interior hasta formar una meseta que alcanza los 350 m. de altitud. Debido a esta característica, los numerosos ríos que atraviesan el país resultan muy caudalosos y forman grandes estuarios en su desembocadura en el Océano Atlántico. Los más destacados son el río Corubal y el Cacheu.

 

  El clima es tropical, con temperaturas en torno a los 26 º C durante todo el año. Las lluvias, abundantes, se concentran entre los meses de Junio y Noviembre.

  En la meseta interior predomina la vegetación de sabana, con gran cantidad de especies arbóreas. La costa, sin embargo, está cubierta de grandes selvas tropicales e importantes formaciones de manglares.

 

  La  temporada  de  caza  se  extiende  de  febrero  a  mayo  y  la pesca se puede practicar durante todo el año.          

 

 

Especies de Caza Menor:

 

-          Tórtolas

-          Palomas de Cuello Verde

-          Patos

-          Gansos

-          Gallinas de Guinea

-          Gangas

-          Codornices

-          Liebres

 

 

  

 Especies de Caza Mayor:

 

-         Facocheros

-         Bushbucks

-         Gacela

-         Blueduiker

-         Bushpig

 -       Serval Cat

   

 

 

 

 

  El Programa tiene una duración de 8 días/7 noches y es de viernes a viernes, con vuelo directo a Bissau. Se organizan dos salidas diarias de caza, la primera al amanecer y la segunda cuando cae un poco la tarde. Una vez vuelves al campamento dispones de tiempo libre para descansar, darte un baño en la piscina, o simplemente comentar los lances de caza con los compañeros. Todos estos programas se pueden cambiar, así como dedicarse más a unas especies que a otras. Se suelen combinar varias especies para hacer más ameno el viaje, aunque respetando siempre el criterio de los cazadores. También se puede alternar con jornadas de pesca. El trato es muy cercano y la cocina excelente con unos mariscos y pescados excepcionales. Es uno de los mejores destinos de caza menor del mundo por la gran densidad de caza que tiene y lo “virgen” que aun se encuentra la zona.

EL HOTEL RURAL DE CAZA DISPONE DE:

-
12 Bungalows dobles con aire acondicionado con cuarto de baño privado y agua caliente.
- Piscina
- Salón de Cazadores
- Televisión y DVD

- Bar
- Espectáculos de danza y folclore tradicional

- Todo el conjunto esta insertado en un jardín tropical


PRECIO PAQUETE:

 

   1.100 € Cazador

     499 € Acompañante

  Si se reserva antes del 31.12.08 existe una oferta especial en la cual cada cazador solo pagaría 999 €.

 

  En la reserva del Programa hay que liquidar el 50% del coste del mismo. El 50% restante hasta 30 días antes del día de partida.

 

 

DOCUMENTACIÓN:

-          Pasaporte

-          Autorización para menores si fuese el caso

-          Visado de entrada en el país

-          Certificado de vacunación contra la fiebre amarilla

-          Licencia de Armas Europea

-          Permiso de Armas

 


LOS PRECIOS INCLUYEN:
-
Alojamiento con  pensión completa.

- Traslados aeropuerto-Hotel-aeropuerto (30 minutos aprox.)

- Todoterreno

- Licencias de caza en el país

- Los precios incluyen las Tasas de Abate de todos los animales


LOS PRECIOS NO INCLUYEN:
-
Vuelos internacionales (precio aprox. 750 €)
- Visado 50 € aprox.

- Cartuchos ( 0.35 € / cartucho )
- Bebidas alcohólicas y gastos personales
- Suplemento 25€/día caza mayor

- Alquiler armas 20€/día

- Cualquiera no especificado en los precios incluidos

 

 
Representante exclusivo para España:

 Enrique Garrido Martínez
 610710536
enrique@cinegeticagarrido.com
www.cinegeticagarrido.com

 

 

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Cinegética Garrido.
Contacto: Enrique Garrido - 610 710 536 - enrique@cinegeticagarrido.com